El café y la cafeina

17 11 2009

El consumo moderado de cafeína  no tiene efectos nocivos sobre la salud.

El café es una bebida consumida desde hace muchos años, que contiene un ingrediente activo, la cafeína. Las fuentes más conocidas de cafeína son el café y el té. La cantidad de cafeína en estos alimentos depende de la variedad de la planta y también del método de preparación de la infusión
La cafeína es una sustancia farmacológicamente activa del grupo de compuestos conocidos como “metilxantinas”. Es un estimulante leve del sistema nervioso central.  Por eso “quita el sueño”.  Algunas personas tiene dificultad en conciliar el sueño tras la ingesta de cafeína, debido a este efecto estimulante.  Estos efectos son transitorios y generalmente se pasan a las pocas horas. Cuando se consume de forma habitual, se produce un “acostumbramiento” o “tolerancia” .  Por eso, una persona que consume cafe de forma habitual apenas nota efectos, mientras que una persona que no es un consumidor habitual puede notar el efecto estimulante después de una única taza. La cafeína puede aumentar la alerta, y eso lo podemos notar cuando consumimos café para mantenernos despiertos, cuando estudiamos o trabajamos.  Incluso  la cafeína produce un aumento de la memoria y mejor rendimiento en las tareas de razonamiento. Los consumidores de cafeína obtienen en los estudios una mejor puntuación en las pruebas de habilidad motora, tienen un mejor tiempo de reacción y una mejor vigilancia visual y auditiva.
A lo largo de los años se ha relacionado el consumo de cafeína y café con ciertos cánceres pero no se ha demostrado ninguna relación en los  estudios científicos.
La relación de la cafeína con las enfermedades cardiovasculares tambien se ha examinado exhaustivamente. Aunque en los primeros estudios parecia existir una relación entre el excesivo consumo de café y las cardiopatías, luego no se ha comprobado. En un estudio realizado por la Universidad de Harvard, en el que se incluyeron a más de 45.000 no se detectó aumento del riesgo de enfermedad coronaria, ni cerebro-vascular. Es más, algunos estudios recientes demuestran que el consumo de café podría disminuir el riesgo de diabetes mellitas de tipo 2.

Existe la creencia popular de que el café eleva la tensión arterial. Sin embargo, lo que identificamos como que “una taza de café me sube la tensión” es realmente el efecto estimulante del sistema nervioso, que se ha mencionado previamente. La elevación de la tensión arterial producida por la cafeína es mímina y, en cualquier caso, mucho menor que las elevaciones de la tensión arterial producidas por las actividades normales de la vida diaria. Tampoco el consumo moderado de cafeína aumenta la  posibilidad de inducción, ni la frecuencia y severidad de las arritmias cardiacas.

El consumo moderado de cafeína por mujeres embarazadas no parece tener ningún efecto secundario importante sobre el feto. En algunos estudios en los que se ha seguido la evolución de los niños a edades hasta los 8 meses, 4 y 7 años tampoco se ha encontrado ninguna relación entre la ingesta de cafeína durante el embarazo y los parámetros de desarrollo mental o inteligencia a estas edades. Tampoco está aumentado el riesgo de abortos espontáneos en relación con el consumo moderado de cafeína (hasta 300 mg al día).

La cafeína aumenta ligeramente la secreción urinaria de calcio ligeramente y se ha sugerido que la ingesta de cafeína podría ser un factor de riesgo para la osteoporosis. Sin embargo esta asociación solo se vio entre las mujeres que tenían una baja ingesta de leche, lo que sugiere que el café sustituyó al consumo de leche en estas mujeres. El posible efecto de la cafeína sobre la secreción urinaria  de calcio queda sobrepasado cuando se añade algo de leche.

Hay personas que se declaran “adictas” a la cafeína, hablando de forma coloquial. Sin embargo, la mayoría de los consumidores de cafeína no muestran el comportamiento compulsivo característico de las drogas de abuso, ni se producen las terribles consecuencias físicas y sociales que se asocia con el uso de drogas.

Dtra. Pilar Riobó

Anuncios