Estreñimiento

9 12 2009

Afecta a casi el 20% de la población española, lo que supone 7 millones de personas. De ellos,  el 75% son mujeres y el 40% son personas mayores de 65 años, predominantemente con vida sedentaria. A pesar de su alta frecuencia, 3 de cada 4 personas no acuden al médico para un correcto tratamiento, principalmente debido a que causa pudor o vergüenza hablar de este problema.
El funcionamiento del intestino es variable dependiendo de cada persona, de la dieta y de las diferentes etapas de la vida. Se dice que una persona padece estreñimiento cuando presenta deposiciones con frecuencia menor de 2-3 veces por semana, habitualmente con heces duras y difíciles de expulsar

Las causas del estreñimiento crónico van desde la falta de ejercicio físico, la dieta pobre en fibra, una escasa ingesta de líquidos, a ciertas enfermedades como el hipotiroidismo, o incluso también a factores psicológicos.  Otros casos pueden deberse a alteraciones de la motilidad intestinal, bien por falta de tono de los músculos  de la pared del intestino, o bien por espasmos o contracciones del colon que impiden una correcta evacuación. En el caso de estreñimiento de reciente aparición siempre hay que descartar enfermedades del intestino, en especial obstrucciones mecánicas del colon y recto; en estos casos es importante observar la posible aparición de sangre en las heces.  Ciertos medicamentos, algunos de uso muy común, como los antidepresivos, los derivados mórficos, algunos preparados contra la tos, fármacos antihipertensivos,  antiácidos, y diuréticos, entre otros pueden causar estreñimiento como efecto secundario.
Además, se ha demostrado que el estreñido no tiene un horario concreto para evacuar, no presta atención a la sensación de defecar (por ejemplo, “no va al baño por falta de tiempo”), y evita ir al baño cuando está fuera de casa. Cuando no se responde a la llamada de la defecación se acaba creando un reflejo condicionado negativo y se produce el estreñimiento.  Las costumbres alimentarias también  influyen  y se favorece el estreñimiento con un bajo consumo de frutas de verduras y legumbres, con una ingesta escasa de agua y si se hace poco ejercicio físico.

El estreñimiento  también puede tener otras consecuencias como las  hemorroides, fisuras anales o la aparición de divertículos en el colon.  Las hemorroides son dilataciones varicosas de las venas de alrededor del año, que se producen cuando una persona tiene que realizar un esfuerzo excesivo para defecar. Pueden  ser causa de aparición de sangre roja sobre las heces. Las fisuras anales son heridas o desgarros en la piel que rodea al ano, producidas por el esfuerzo realizado para evacuar el material fecal endurecido, que logra rasgar la piel. Pueden ser muy dolorosas. Los diverticulos del colon son pequeñas bolsas o dilataciones que se producen en la pared del colon. Habitualmente no producen síntomas,  pero puede producirse una complicación  muy severa, que es la inflamación de los divertículos, produciéndose la llamada diverticulitis. Esta grave complicación se manifiesta con un cuadro de dolor abdominal intenso, y fiebre. El tratamiento precisa de antibióticos  y además,  en ocasiones,  es necesaria una intervención quirúrgica

Evidentemente, lo más adecuado sería utilizar las medidas naturales que se exponen en la tabla a continuación, modificando los hábitos personales incorrectos, aumentando el ejercicio y haciendo una dieta rica en fibra dietética. Sin embargo, a veces estas medidas no son suficientes y hay que acudir al médico para que establezca un diagnóstico correcto, descarte enfermedades asociadas  (del tiroides o del propio intestino) y paute adecuadamente el uso de laxantes.  Aproximadamente, entre el 4 al 9% de la población consume laxantes u otras  sustancias “depurativas”  de venta libre en Farmacias u otros establecimientos. La automedicación con laxantes, aunque es una costumbre muy extendida,  no se recomienda ya que algunos de estos fármacos pueden tener efectos secundarios o ser irritantes para el intestino. El uso prolongado de laxantes estimulantes e irritantes puede favorecer el llamado “síndrome del intestino perezoso” que perpetua la alteración.

Dra.  Pilar Riobó
Especialista en Endocrinología y Nutrición





Encuentro digital con la Doctora Pilar Riobó

19 11 2009




El Aceite de Oliva

16 11 2009

Aceite de oliva

Una dieta mediterránea es una aproximación que se ha mostrado que incluye elecciones de comida frecuentes en las personas que viven alrededor del mar Mediterráneo. El hecho principal es que incluye el aceite de oliva. La dieta mediterránea también incluye pescado, vegetales, frutas, cereales de grano entero y frutos secos. Los estudios científicos han demostrado una estrecha conexión entre la dieta mediterránea y una tasa más baja de enfermedad cardiaca. La mayoría de los investigadores creen que la sustancia más saludable del aceite de oliva es el ácido oleico, que es una grasa monoinsaturada. A la gente nos gustaría conocer si hay otras sustancias del aceite de oliva que también son saludables. En concreto se piensa que los polifenoles podrían ser otra sustancia saludable del aceite de oliva. El aceite de oliva virgen viene de la primera presión de las aceitunas. El aceite de oliva refinado viene de las presiones posteriores. El aceite de oliva virgen tiene mayor cantidad de polifenoles que el aceite de oliva refinado. Entonces, si la cantidad de polifenoles del aceite de oliva es importante para la salud, seria más adecuado utilizar aceite de oliva rico en polifenoles como seria el virgen.
Se ha realizado un estudio para determinar si el aceite de oliva que contiene diferente cantidad de polifenoles afecta a los factores de riesgo coronario. Se han estudiado 200 varones sanos, entre 20 y 60 años de edad, que vivían en una ciudad europea. Los autores compararon el aceite de oliva virgen con alto nivel de polifenoles con el aceite de oliva refinado con bajo nivel de polifenoles y una mezcla de cantidades similares de ambos aceites de oliva con un contenido medio de polifenoles. Cada participante consumía alrededor de una cucharada de uno de estos aceites de oliva todos los días durante 3 semanas. Durante la evolución del estudio, cada participante consumió cada uno de los 3 aceites de oliva por un periodo de 3 semanas. Investigadores tomaron muestras de sangre para medir los niveles de colesterol y otras sustancias antes y después de cada período de 3 semanas, y compararon los resultados después de la ingesta de cada tipo de aceite de oliva. Los investigadores han encontrado que el aceite de oliva virgen alto en polifenoles aumenta los niveles de colesterol y lipoproteínas de alta densidad (el colesterol bueno) el que mas. También aumenta el nivel de antioxidantes, que son sustancias que previenen una reacción química, la oxidación, que puede dañar al colesterol de las lipoproteínas de baja densidad (colesterol malo) y hacerle que es más probable que favorezca los coágulos en los vasos sanguíneos que pueden conducir a la enfermedad cardiaca. Sin  embargo, el estudio era demasiado corto para determinar si el consumo de aceite de oliva que contenía diferentes cantidades de polifenoles cambia los riesgos de las personas para los eventos coronarios. Las indicaciones del estudio son que el aceite de oliva virgen parece tener un mayor efecto sobre las sustancias antioxidantes y podría ser incluso mejor que el aceite refinado. Se harán mas investigaciones para encontrar si las personas que usan aceite de oliva virgen tienen una menor posibilidad de desarrollar enfermedades cardiacas que las personas que utilizan aceite de oliva refinado.





Alimentos Ecológicos

14 11 2009

alimentos ecologicosTodos conocemos las diferencias de sabor que puede haber entre un tomate cogido en su momento adecuado de maduración y otro recolectado 15 días antes de ser ingerido. ¿Cuál le gusta más?

Actualmente, la mayoría de los alimentos tradicionales tienen su alternativa ecológica: cereales, frutas, y verduras,  café, huevos, leche, carne…. Los problemas  de seguridad alimentaria que se han producido en los últimos años como la crisis de las vacas locas,  o la contaminación con dioxinas de los pollos,  y el miedo a las consecuencias de la manipulación genética de los alimentos,  han motivado  que los españoles estén cada vez más concienciados con la calidad de los alimentos que toman y se están volviendo cada vez más exigentes con los temas de seguridad alimentaria. Por lo tanto, cada vez es mayor el número de personas que se preocupa por la calidad de la comida que consume, y tambien por el cuidado al medio ambiente. Como consecuencia de esta preocupación se han desarrollado los alimentos ecológicos, cuya producción va en aumento cada año, también denominados como biológicos u orgánicos. España es actualmente uno de los principales países productores de agricultura ecológica debido a las condiciones climáticas óptimas.  La característica básica de estos  aliémonos es que son  producidos mediante una tecnología respetuosa con el medio ambiente y con el ecosistema. Por lo tanto, en su producción  no se utilizan sustancias químicas, ni contaminantes, como  podrían ser los pesticidas,  plaguicidas, fertilizantes, herbicidas, antibióticos, hormonas de crecimiento,  conservantes…  Tampoco se permite la  manipulación genética de los mismos.  Para la producción de estos alimentos, se utilizan técnicas ecológicas, como la  rotación de los cultivos,  el reciclado de los materiales orgánicos, en la utilización correcta de los setos y márgenes, y el uso adecuado del agua y el suelo. En la ganadería biológica no se permite el uso de antibióticos ni de hormonas de crecimiento para aumentar artificialmente el peso del animal, y además utiliza piensos naturales.  Esto quiere decir que no se usan sustancias que aumenten el peso de la carne a base de retención de agua.  ¿Quién no ha observado como al freír un filete a veces se queda reducido a la mitad, debido a la pérdida de agua?  Además únicamente se utilizan piensos naturales. Por otra parte, España cuenta con las condiciones climáticas óptimas para posicionarse como uno de los principales países productores de agricultura ecológica y su exportación a otros países europeos, en este mercado que va en aumento.

Los alimentos ecológicos son más frescos, y por supuesto,  más naturales que los alimentos habituales o “industriales”. Las características organolépticas de olor, sabor, y color es muy posible que sean más atractivas. Realmente, no hay grandes diferencias entre los alimentos ecológicos  y la agricultura tradicional  en cuanto al contenido en macronutrientes: carbohidratos, proteínas y grasas. Aunque sí es posible los alimentos más naturales tengan diferencias en micronutrientes como vitaminas,  minerales y ciertos fitonutrientes  con capacidad antioxidante. Pero las diferencias no son muy importantes  si el global de la dieta es correcto. Hay que destacar que puede variar el contenido en minerales y vitaminas de una fruta o verdura dependiendo del terreno donde se haya cultivado y de la climatología y del número de horas de exposición al sol, e incluso del grado de maduración; sin embargo, las diferencias son también en estos casos, pequeñas, sobre todo cuando los alimentos, llamémosles  “tradicionales“, cumplen los requisitos de seguridad alimentaria establecidos

Los beneficios son  para el agricultor, que  no se expone a la acción de plaguicidas y otros compuestos químicos que le pueden causar ciertas enfermedades si no se protege adecuadamente. Además contribuye al mantenimiento de la vida rural y de la cultura campesina, creando y manteniendo nuevos puestos de trabajo.  Pero sobre todo, la agricultura ecológica supone un mayor respeto al medio ambiente, dado que no se contaminan los acuíferos, se evita la desertización, y se mantiene la vida de diferentes especies animales.

Los alimentos ecológicos son entre un 20-40% más caros que sus homólogos tradicionales.  Sin embargo, hay cada vez un número mayor de consumidores que están dispuestos a pagar más  a cambio de una mayor calidad.

Para garantizar la autenticidad de los alimentos ecológicos, y con el fin de salvaguardar los derechos del consumidor  se ha creado un órgano superior de asesoramiento, la CRAE (Comisión Reguladora de Agricultura Ecológica),  con unas “ecoetiquetas” homologadas, fácilmente reconocibles.

Dra. Pilar Riobó