El azúcar en sangre alto

9 12 2009

Con el aumento de la longevidad  cada vez  hay más casos de personas que tienen el azúcar en sangre alto. El límite para considerarlo normal o patológico está establecido en 126 mg/dl, en ayunas. A partir de esta cifra, que debería confirmarse en 2 ocasiones, se considera que esa persona padece diabetes.  La diabetes  se ha convertido en una de las enfermedades crónicas más frecuentes que está  alcanzando proporciones epidémicas.  Ello va unido al aumento de la esperanza de vida, a la actual epidemia de obesidad, y  a los cambios del estilo de vida que se han producido en los últimos años, especialmente la abundancia de alimentos, la dieta excesivamente rica en calorías y el sedentarismo.
Se estima que la diabetes afecta a alrededor del 7% de la población aunque es posible que haya otro 5-7%  de casos sin diagnosticar, lo que se llama “diabetes oculta”.  Según datos de la Organización mundial de la Salud,  los casos de diabetes superaran los 300 millones en el año 2025. La incidencia de esta enfermedad aumenta con la edad y también con el grado de obesidad. Aproximadamente el 80% de los pacientes con diabetes de tipo 2 son obesos.
El problema es que la diabetes, definida como unas cifras de glucosa en sangre elevadas por encima de lo considerado normal, no duele y  a menudo no da ningún tipo de síntomas. Sin embargo, esas cifras elevadas de glucosa en sangre son tóxicas para las arterias, que se pueden obstruir por coágulos, y a demás para el riñón y para los ojos. Y si no se bajan esos niveles de glucemia, pueden aparecer complicaciones.  Actualmente, la diabetes es la primera causa de insuficiencia renal terminal (y por lo tanto de diálisis), y  de ceguera en los países occidentales. También es la segunda causa de  amputaciones de los miembros, por detrás de los traumatismos y los accidentes.  A veces, el primer síntoma de diabetes es una úlcera en los pies que no acaba de cerrarse. Asimismo, los pacientes con diabetes tienen también un alto riesgo de enfermedades cardiovasculares,  como los  infartos de corazón o alteraciones vasculares cerebrales debido a la lesión de las arterias por la toxicidad de la glucosa.
La “casi normalización” de las cifras de glucosa en sangre, con dieta, fármacos o con insulina, logra prevenir muchas de estas complicaciones. A menudo se logra bajar el azúcar en sangre simplemente con la perdida de peso.

Dra. Pilar Riobó
Jefe Asociado de Endocrinología y Nutrición
Fundación Jiménez Díaz. Madrid





Anorexia nerviosa

18 11 2009

La anorexia nerviosa es un trastorno grave que se presenta en aproximadamente 1 de cada 200 mujeres en países desarrollados, usualmente a partir de la adolescencia. Más del 90% de los casos se presentan en mujeres. Las personas con anorexia nerviosa tienen bajo peso corporal y una imagen corporal distorsionada, y con frecuencia niegan estar peligrosamente delgadas. Puesto que la desnutrición y la delgadez excesiva tienen graves consecuencias médicas, es importante que las personas con anorexia nerviosa reciban tratamiento para su enfermedad. El índice de recaída para las personas con anorexia es incluso mayor después de lograr aumentar de peso, lo cual hace que el tratamiento a largo plazo sea necesario. La tasa de mortandad por anorexia nerviosa se encuentra entre las más altas de cualquier enfermedad mental y es aproximadamente 10 veces la tasa de mortandad para mujeres jóvenes con anorexia.

¿QUÉ ES LA ANOREXIA NERVOSA?

• Bajo peso corporal (menos del 85% del peso ideal) y negativa a mantener un peso saludable

• Miedo de tener sobrepeso a pesar de tener un peso corporal extremadamente bajo

• Imagen corporal distorsionada o negación de la gravedad de la delgadez

• Ausencia de período menstrual (en mujeres que deberían menstruar) por más de 3 meses

Las consecuencias médicas de la anorexia nerviosa pueden incluir piel reseca, caída de cabello, anemia (bajo conteo de glóbulos rojos), ritmos cardíacos irregulares, desequilibrios de electrolitos, pérdida ósea e insuficiencia renal. Muchas personas que tienen anorexia se ejercitan en exceso. Algunas personas con anorexia presentan comportamientos de atracones y purgas, por medio de vómito autoinducido o abuso de laxantes, diuréticos o enemas. Una enfermedad relacionada llamada bulimia nerviosa se caracteriza por comer excesivamente y por comportamientos compensatorios, tales como ayunar, ejercitarse en exceso o purgarse, pero sin un bajo peso corporal anormal.

TRATAMIENTO DE LA ANOREXIA NERVIOSA

Restaurar un peso corporal saludable y corregir las deficiencias de nutrición son las metas del tratamiento de la anorexia nerviosa. Puesto que puede ser difícil, puede ser necesario un tratamiento con hospitalización. Las pruebas para detectar consecuencias médicas graves de la anorexia nerviosa pueden incluir análisis sanguíneos, un electrocardiograma (detección de perturbaciones en el ritmo cardíaco), pruebas de la función renal y otras pruebas para detectar daño a los órganos. Puede proporcionarse terapia individual y familiar. Debido a que la anorexia nerviosa con frecuencia coexiste con otras enfermedades mentales, tales como depresión, trastorno obsesivo compulsivo, trastornos de ansiedad o abuso de sustancias, puede requerirse tratamiento adicional para resolver dichas inquietudes.

PARA MÁS INFORMACIÓN

Instituto Nacional de Salud Mental

Academia de Trastornos de la Alimentación

Asociación Americana Psiquiátrica

Dra. Pilar Riobó