Encuentro digital con la Doctora Pilar Riobó

19 11 2009




Alimentos Ecológicos

14 11 2009

alimentos ecologicosTodos conocemos las diferencias de sabor que puede haber entre un tomate cogido en su momento adecuado de maduración y otro recolectado 15 días antes de ser ingerido. ¿Cuál le gusta más?

Actualmente, la mayoría de los alimentos tradicionales tienen su alternativa ecológica: cereales, frutas, y verduras,  café, huevos, leche, carne…. Los problemas  de seguridad alimentaria que se han producido en los últimos años como la crisis de las vacas locas,  o la contaminación con dioxinas de los pollos,  y el miedo a las consecuencias de la manipulación genética de los alimentos,  han motivado  que los españoles estén cada vez más concienciados con la calidad de los alimentos que toman y se están volviendo cada vez más exigentes con los temas de seguridad alimentaria. Por lo tanto, cada vez es mayor el número de personas que se preocupa por la calidad de la comida que consume, y tambien por el cuidado al medio ambiente. Como consecuencia de esta preocupación se han desarrollado los alimentos ecológicos, cuya producción va en aumento cada año, también denominados como biológicos u orgánicos. España es actualmente uno de los principales países productores de agricultura ecológica debido a las condiciones climáticas óptimas.  La característica básica de estos  aliémonos es que son  producidos mediante una tecnología respetuosa con el medio ambiente y con el ecosistema. Por lo tanto, en su producción  no se utilizan sustancias químicas, ni contaminantes, como  podrían ser los pesticidas,  plaguicidas, fertilizantes, herbicidas, antibióticos, hormonas de crecimiento,  conservantes…  Tampoco se permite la  manipulación genética de los mismos.  Para la producción de estos alimentos, se utilizan técnicas ecológicas, como la  rotación de los cultivos,  el reciclado de los materiales orgánicos, en la utilización correcta de los setos y márgenes, y el uso adecuado del agua y el suelo. En la ganadería biológica no se permite el uso de antibióticos ni de hormonas de crecimiento para aumentar artificialmente el peso del animal, y además utiliza piensos naturales.  Esto quiere decir que no se usan sustancias que aumenten el peso de la carne a base de retención de agua.  ¿Quién no ha observado como al freír un filete a veces se queda reducido a la mitad, debido a la pérdida de agua?  Además únicamente se utilizan piensos naturales. Por otra parte, España cuenta con las condiciones climáticas óptimas para posicionarse como uno de los principales países productores de agricultura ecológica y su exportación a otros países europeos, en este mercado que va en aumento.

Los alimentos ecológicos son más frescos, y por supuesto,  más naturales que los alimentos habituales o “industriales”. Las características organolépticas de olor, sabor, y color es muy posible que sean más atractivas. Realmente, no hay grandes diferencias entre los alimentos ecológicos  y la agricultura tradicional  en cuanto al contenido en macronutrientes: carbohidratos, proteínas y grasas. Aunque sí es posible los alimentos más naturales tengan diferencias en micronutrientes como vitaminas,  minerales y ciertos fitonutrientes  con capacidad antioxidante. Pero las diferencias no son muy importantes  si el global de la dieta es correcto. Hay que destacar que puede variar el contenido en minerales y vitaminas de una fruta o verdura dependiendo del terreno donde se haya cultivado y de la climatología y del número de horas de exposición al sol, e incluso del grado de maduración; sin embargo, las diferencias son también en estos casos, pequeñas, sobre todo cuando los alimentos, llamémosles  “tradicionales“, cumplen los requisitos de seguridad alimentaria establecidos

Los beneficios son  para el agricultor, que  no se expone a la acción de plaguicidas y otros compuestos químicos que le pueden causar ciertas enfermedades si no se protege adecuadamente. Además contribuye al mantenimiento de la vida rural y de la cultura campesina, creando y manteniendo nuevos puestos de trabajo.  Pero sobre todo, la agricultura ecológica supone un mayor respeto al medio ambiente, dado que no se contaminan los acuíferos, se evita la desertización, y se mantiene la vida de diferentes especies animales.

Los alimentos ecológicos son entre un 20-40% más caros que sus homólogos tradicionales.  Sin embargo, hay cada vez un número mayor de consumidores que están dispuestos a pagar más  a cambio de una mayor calidad.

Para garantizar la autenticidad de los alimentos ecológicos, y con el fin de salvaguardar los derechos del consumidor  se ha creado un órgano superior de asesoramiento, la CRAE (Comisión Reguladora de Agricultura Ecológica),  con unas “ecoetiquetas” homologadas, fácilmente reconocibles.

Dra. Pilar Riobó